Monday, March 30, 2015

Alonso Walker


Es una curiosa coincidencia que una de mis actividades cotidianas y preferidas se relacione a una de mis marcas de whiskey predilectas (siendo la otra Buchanan's).

Hay muchos hobbies. Algunas personas disfrutan su tiempo libre planchando, mugiendo, haciéndose los muertos, tomándose “cholfies” o practicando con guitarras de aire... Sin tanto brillo, el mío es caminar. Por qué me gusta algo tan banal como caminar es un misterio. Lo que sé es que caminando me relajo, me desconecto, genera que me fluyan las ideas; es mi fuente de dopamina.

Planking?
Tengo 3 amigos caminantes. Con el primero solíamos pasar muchas tardes de colegio vagando por el barrio. Caminar y conversar, caminar y conversar; en esos momentos cualquier cosa era mejor que hacer tareas. Lástima que con los años mi amigo duplicó su peso y apenas camina porque es víctima del cansancio. Sus años de viajero de calles quedaron atrás. Con el segundo tenemos una rutina inusual: nunca decimos a dónde vamos, solamente andamos mientras tenemos conversaciones (la mayoría de ellas súper geek en lo referido a videojuegos o dibujos pero también a veces nos coge lo de filósofos amateur, dando a luz una que otra genialidad); los viajes se pueden extender hasta 4 horas, pasando por varios distritos, tal vez hasta cambiaríamos de microclimas si fuéramos en línea recta. Como jugando una vez fuimos desde el Centro Cívico, pasando por toda la Av. Arequipa, Larco, Benavides, terminando en Barranco. No en vano el ritual se llama "power walk". Con el tercero casi todas eran acompañadas de latas de cervezas (provisiones que siempre son bien recibidas y mejor aún si la garúa se hace presente). Trayecto máximo: “Plasha San Miguel, to’a la Marina, Jay Pro, A’iashión, A'iashión…”, hasta San Borja.

 
Entre caminar y tomar un carro o taxi, opto por lo primero siempre que me es posible. Es cierto que tal vez "pierda" tiempo trasladándome pero la relajación, el ver detalles de la calle junto con caras nuevas y escuchar música (compañera indispensable en mis viajes), todo a la vez con una sola actividad, vale más para mí. El gusto se convirtió en amor cuando empecé a salir con la chica que eventualmente se convirtió en mi enamorada, pero esos periplos idílicos son otra historia.


Mis caminatas me han ayudado a manejar momentos de enfado, de aburrimiento, de angustia e incluso esas tristezas intensas, cortesía de las relaciones amorosas; ha sido mi forma de dejar atrás cosas, aceptar y soltar el pasado con cada paso hacia el futuro. Unos beben, otros lloran, algunos se drogan; Forrest Gump corre... y yo camino.

"Run, Forrest, run!"

La vida es como el caminar: está compuesta de pequeñas acciones una tras otra, siendo simple y gratificante a la vez. Así que si alguna vez me ven por la calle, me pasan la voz o me los cruzo y los ignoro como si no existieran, discúlpenme, no es por sobrado, solamente estoy en mi burbuja callejera, dando un paso tras otro, respirando, mirando al cielo de rato en rato, andando, pasándola bien...


Domingo por las noches fue lunes en la mañana. Gracias a dos buenas-malas noches tuve este retraso, que seguro no se repetirá (el atraso). Gracias por sus comentarios y ánimos que me han dado en este nuevo pasatiempo. Que tengan un gran inicio de Semana Santa.

P.S.: 




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